Javier Vinuesa analiza el incremento del control fiscal sobre los grandes patrimonios | El Confidencial
Javier Vinuesa, socio de Fiscal, analiza en El Confidencial el aumento de la actividad inspectora sobre los grandes patrimonios y la creciente relevancia de las revisiones preventivas que llevan a cabo las empresas familiares y sus asesores fiscales ante el mayor escrutinio de la Agencia Tributaria.
En este contexto, destaca la importancia de una reciente doctrina del Tribunal Supremo sobre la determinación de los activos afectos a la actividad económica en el ámbito de la empresa familiar. En particular, se refiere a la Sentencia 639/2026, que amplía el perímetro de los gastos deducibles en el Impuesto sobre el Patrimonio.
“La sentencia extiende la lógica de correlación ingreso-gasto y permite la deducción de determinados gastos ligados a activos que no forman parte de la actividad principal, siempre que los ingresos correspondientes se integren en la base imponible y no exista prohibición expresa”, señala.
Según explica Javier Vinuesa, este criterio del Alto Tribunal introduce una interpretación relevante para la aplicación de los beneficios fiscales vinculados a la empresa familiar y refuerza la importancia de analizar adecuadamente la estructura y composición de los patrimonios empresariales ante el creciente número de actuaciones inspectoras.