Vanessa Fernández-Lledó y Enrique Luzón analizan la doble cara de la IA en el compliance empresarial | ABC
La inteligencia artificial se ha consolidado como una herramienta clave para afrontar la creciente complejidad normativa que soportan las empresas, aunque su uso sin una gobernanza adecuada puede generar nuevos riesgos legales y reputacionales.
Vanessa Fernández-Lledó, directora de Corporate Compliance de Gómez-Acebo & Pombo, destaca que “el uso de herramientas de IA supone una mejora evidente para la detección y prevención de conductas irregulares dentro de las compañías, pero no sustituye la supervisión por parte de los ‘compliance officers‘ internos y asesores externos”. Además, advierte de que su aplicación puede entrar en conflicto con derechos fundamentales como la intimidad o la protección de datos si no se aplica bajo principios de necesidad, idoneidad y proporcionalidad.
Por su parte, Enrique Luzón subraya que la IA ha dejado de ser un asunto puramente tecnológico para convertirse en una cuestión de gobierno corporativo. La IA ya no es solo una ventaja competitiva, sino una responsabilidad que exige estructuras, controles y una supervisión humana clara dentro de los modelos de compliance, señala.
Ambos coinciden en que el verdadero reto para las organizaciones no está en automatizar más procesos, sino en integrar la IA dentro de un marco de cumplimiento sólido, transparente y alineado con los valores empresariales.
Vanessa Fernández-Lledó – Socia
Enrique Luzón – Counsel
Mención